aluminio, cobre, latón y otros) incluso metales que estén oxidados, pintados o sucios. El plasma además puede cortar metal expandido y es bueno para cortar tanto metales gruesos como delgados. La desventaja del plasma es que el equipo cuesta más que comprar un sistema de oxicombustible, y aunque la calidad de corte es muy buena y se mejora con el tiempo, no es tan bueno como el láser para cortar materiales más delgados. Corte por haz láser El tercer método, corte por láser (Fig. 3), usa un haz de alta energía de luz para calentar, fundir parcialmente, y vaporizar el metal. Los láseres se conocen por producir excelente calidad de corte en metal delgado. Hay dos tipos principales de láseres: gas (CO2) y en estado sólido (Granate de itrio-aluminio, o YAG; disco, y fibra). Los láseres de gas pueden cortar la mayoría de los metales excepto materiales altamente reflejantes. Para ellos, necesitas usar un láser de estado sólido ya que su método de entrega corta más materiales. El láser típicamente se usa cuando se requiere el corte de características finas o para placa muy delgada (calibre hasta ¼ pulg.) donde se desea alta productividad. Los láseres pueden cortar metal de más de una pulgada de grosor, aunque se requiere de un láser de mayor energía. La desventaja de un láser es el precio de compra inicial. Aunque el costo total de poseer un sistema láser es comparable, por decir, a un sistema de plasma de alta calidad, los sistemas láser son caros. Un sistema tradicional de CO2 puede costar cientos de miles de dólares. Los láseres de fibra son más accesibles que los de CO2, pero más costosos que los de plasma. Calidad de corte Aunque las explicaciones anteriores ayudan a reducir tus opciones (por ejemplo, si necesitas cortar metal delgado o cualquier tipo de inoxidable, puedes eliminar al oxicombustible de tu lista), no te ayudan a determinar qué método tiene más sentido desde una postura de negocios. Para ello, necesitas una comprensión más profunda de la calidad de corte y productividad de la que cada método es capaz. Entender qué método te costará menos dinero no solo al comprarlo sino al operarlo, así como comprender qué método te permitirá producir la mayor cantidad de partes por hora, es vital para permanecer competitivo. Comencemos por definir calidad de corte. Generalmente, la calidad de un corte (o falta de ella) se basa en las siguientes propiedades: • Angularidad, o ángulo. Un corte perfectamente recto, con poco o sin ángulo, se considera el mejor. • Ancho de corte. Un ancho más reducido es mejor. • Zona afectada térmicamente (ZAT). Una ZAT más pequeña protege mejor la integridad del metal. • Escoria, la cantidad de escoria producida. Fig. 2 — Se muestra un sistema de plasma cortando un bloque grueso de aluminio. WELDING JOURNAL EN ESPAÑOL 21
Welding Journal en Español | Enero 2013 | Invierno
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